Tiña en hámsteres – Síntomas, contagio y tratamiento

La tiña es una infección de la piel ocasionada por hongos que produce unas lesiones alopécicas, con descamación y enrojecimiento, que suelen comenzar en la cabeza y posteriormente pueden extenderse a otras regiones corporales. Su diagnóstico y tratamiento es sencillo, pero presenta el gran inconveniente de ser una enfermedad zoonótica, por lo que requerirá un manejo cuidadoso para evitar la transmisión de la infección a las personas.

 

Por el equipo de ueia

 

¿Qué es la tiña?

¿Qué es tiña en hámster? La tiña, también llamada dermatofitosis, es una infección de la piel causada por hongos. En el caso concreto de los hámsteres y otros roedores, la tiña está producida por los hongos Trichophyton mentagrophytes y Microsporum spp.

 

Se trata de una enfermedad zoonótica, es decir, que se puede transmitir de los animales a las personas, y viceversa. Por ello, es fundamental realizar un manejo adecuado de los roedores con tiña, para evitar que la infección se transmita a sus cuidadores. En los siguientes apartados hablaremos sobre las medidas de bioseguridad que se deben tomar al respecto para evitar el riesgo de zoonosis.

 

Síntomas de la tiña en hámsteres

La tiña es una enfermedad dermatológica, por lo que todos los signos asociados se observan a nivel de la piel. En concreto, los síntomas de la tiña en hámsteres son:

 

  • Parches de alopecia (pérdida de pelo): normalmente las lesiones suelen ser redondeadas
  • Descamación y costras.
  • Eritema: enrojecimiento de la piel.
  • Cabellos rotos.

A diferencia de otras enfermedades dermatológicas, la tiña produce un picor mínimo o inexistente.

Cabe destacar que, aunque las lesiones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, inicialmente son más comunes en la cara y la cabeza. Si no se instaura un tratamiento, pueden extenderse y aparecer en otras regiones corporales.

 

Ahora que ya hemos leído cómo saber si mi hámster tiene la tiña, vamos a ver qué es lo que lo provoca.

 

Causas de la tiña en hámsteres

Como ya hemos mencionado, los agentes causales de la tiña en hámsteres son hongos de los géneros Trichophyton y Microsporum.

 

Esta infección fúngica suele producirse como consecuencia de unas condiciones ambientales inadecuadas que favorecen el crecimiento de estos hongos, y de la presencia de factores estresantes u otras situaciones que producen una inmunodepresión de estos roedores.

 

Los principales factores que favorecen la aparición de tiña son:

 

  • Ambiente con una humedad excesiva.
  • Jaulas de plástico con poca ventilación.
  • Condensación o humedad en el material del nido.
  • Factores estresantes: mal manejo, cambio brusco de hábitat, etc.
  • Hacinamiento.
  • Animales muy jóvenes.

 

Contagio de la tiña en hámsteres

La tiña es una enfermedad contagiosa que se transmite a través de las esporas de los hongos, unas formas microscópicas que suelen encontrarse en grupo alrededor de las lesiones y los pelos infectados.

 

Los hámsteres se pueden infectar:

 

  • Por contacto directo con otros roedores infectados.
  • Por compartir entorno u objetos contaminados: dado que las esporas son formas muy resistentes que pueden persistir en el ambiente hasta 2 años.

 

Además, como ya hemos mencionado, la tiña es una enfermedad zoonótica que se puede transmitir muy fácilmente a los humanos, siendo los niños los más sensibles a la infección. Al igual que los animales, las personas se pueden infectar por contacto directo con roedores infectados, así como por contacto con el ambiente contaminado.

 

La infección también se puede transmitir a otras mascotas del hogar (perros, gatos, roedores, conejos, etc.), por lo que será imprescindible aplicar unas medidas de bioseguridad adecuadas para evitar el contagio de cualquier miembro de la familia.

 

Diagnóstico de la tiña en hámsteres

El diagnóstico de la tiña en los hámsteres puede incluir los siguientes métodos:

 

  • Exploración de las lesiones dermatológicas: como ya hemos mencionado, inicialmente suelen aparecer lesiones alopécicas redondeadas en la zona de la cara, con descamación, costras y eritema, que a medida que avanza el proceso pueden extenderse a otras regiones corporales.
  • Citología: se debe tomar una muestra de los márgenes de la/s lesión/es y realizar una tinción especial con ácido periódico de Schiff (PAS) o tinción de planta, para observar al microscopio las hifas y/o esporas del hongo.
  • Cultivo e identificación de hongos: se debe tomar una muestra de pelo (preferiblemente de pelos rotos o cercanos a la lesión) y sembrarla en un medio de cultivo selectivo para hongos. Aunque es una técnica más sensible que la citología, tiene el inconveniente de su duración, puesto que las muestras deben cultivarse durante un mínimo de 10 días, por lo que el diagnóstico puede demorarse varias semanas.
  • PCR: presenta una sensibilidad similar al cultivo, pero tiene la ventaja de proporcionar el diagnóstico en un tiempo mucho más reducido, lo que permite instaurar un tratamiento específico de forma temprana.

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