¿Por qué los perros quieren más a una persona?

Seguro que muchas veces has dicho o has escuchado frases del tipo “mi perro solo me hace caso a mí”, “soy el favorito de mi perro” o “mi perro quiere más a mi pareja que a mí”, pero, ¿realmente los perros quieren más a una persona que a otra?, ¿sienten favoritismo hacia un miembro de la familia?

 

El debate acerca de las capacidades emocionales y cognitivas de los perros lleva abierto muchos años y, aunque hay quienes consideran que los canes no pueden sentir cariño o tener amistades, hoy sabemos que son animales tremendamente complejos, con capacidad de sobra para establecer diferentes tipos de relación con diferentes individuos, sean de la especie que sean. En este artículo analizamos los motivos por los cuales un perro puede tener a una persona favorita, por qué se apegan más a unos humanos que a otros y, en definitiva, por qué es posible que quieran más a una persona que a otra.

 

Por el equipo de ueia

 

¿Los perros tienen a una persona favorita?

Los perros son animales sumamente sociales y, como tal, prefieren vivir en grupo, ya sea en compañía de otros canes o de una familia humana. Al igual que nosotros, los perros son capaces de establecer una relación diferente con cada uno de los individuos con los que conviven o con los que tienen un contacto estrecho y frecuente, lo que desde un punto de vista antropocentrista se podría interpretar como que escogen a una o a varias personas como sus “favoritas”, estableciendo con ellas un vínculo o un apego más potente que el que tienen con el resto de gente de su entorno. Hace unos años se pensaba que el perro, simplemente, quería más a aquella persona que le daba de comer o que le sacaba a pasear con más frecuencia, pero hoy sabemos que los canes son animales muy complejos tanto a nivel cognitivo como social y emocional y que, por tanto, existen muchos más factores implicados en ese sentimiento de preferencia.

 

Cuando afirmamos que una persona es la “favorita” de su perro, solemos hacerlo en base a una serie de comportamientos mostrados por el can, entre los que se encuentran los siguientes:

 

  • Obedece con rapidez a sus órdenes.
  • Le sigue por dentro de casa o por la calle si pasea suelto.
  • Busca continuamente el contacto físico con él o ella.
  • Le recibe con especial emoción tras un tiempo separados.
  • Duerme y descansa a su lado.

 

No obstante, y como veremos a continuación, estas conductas pueden presentarse de forma muy similar tanto en relaciones saludables como en aquellas en las que el perro padece una dependencia excesiva y/o patológica hacia alguno de sus tutores o, incluso, le tiene miedo. En este último caso, por tanto, no sería correcto considerar a dicha persona como su “favorita”.

 

¿Por qué los perros se apegan más a una persona?

El concepto de apego hace referencia a una intensa vinculación afectiva entre dos individuos, sean estos de la especie que sean. En este sentido, solemos pensar que el hecho de que nuestro perro sienta apego hacia nosotros es siempre algo positivo y deseable, no obstante, es importante saber que existen diferentes tipos de apego y que no todos ellos resultan beneficiosos en una relación, pues algunos tienen consecuencias negativas para el individuo. Para entender mejor por qué los perros quieren más a una persona que a otra o, mejor dicho, sienten un mayor apego, analizaremos cada uno de los tipos:

 

  • Apego seguro: el denominado apego seguro es aquel que el perro establece con su tutor o sus tutores cuando estos lo educan desde el respeto, la empatía y la coherencia, le aportan seguridad, cubren adecuadamente sus necesidades como especie y fomentan su autonomía. En una relación de este tipo, el animal sabe que puede confiar plenamente en sus compañeros humanos, colabora voluntariamente con ellos y busca activamente su apoyo cuando lo necesita, algo imprescindible para garantizar su bienestar. Si te preguntas cómo saber si eres la persona favorita de tu perro, aquí tienes la respuesta. Sin duda, este es el tipo de apego al que se debe aspirar cuando se incorpora un peludo a la familia y el perro preferirá, sin duda, pasar más tiempo con quien cumpla estos requisitos.

 

  • Apego inseguro:los perros que conviven con personas que ignoran o malinterpretan sus señales comunicativas, le castigan de manera sistemática, impiden que desarrolle conductas propias de su especie o se comportan de una forma imprevisible, suelen establecer un apego inseguro hacia ellas. En este caso, la relación entre el animal y su tutor o tutores es muy inestable y, aunque también existe un vínculo afectivo que puede llegar a ser muy fuerte, este está basado principalmente en el miedo y/o la ansiedad, generándose en muchos casos una dependencia patológica.

 

Por supuesto, dentro de un grupo de convivencia el perro puede desarrollar un apego de diferente tipo y/o intensidad con cada humano. Para poder saber qué tipo de apego tiene tu perro hacia ti, es importante analizar e interpretar correctamente su comportamiento, pues no sirve únicamente con que te obedezca, te siga o busque tus caricias para poder afirmar que te quiere más que a nadie. Si responde de forma tensa o nerviosa a tus peticiones, muestra señales de calma o amenaza siempre que interactúas con él, tiene comportamientos ambiguos o contradictorios (como querer acercarse y alejarse a la vez de ti) o es incapaz de permanecer tranquilo cuando estáis físicamente separados, es muy probable que el perro se sienta inseguro en la relación. En este caso, no es que seas la persona favorita de tu perro, es que siente una dependencia patológica por los motivos expuestos.

 

Si sospechas que tu peludo puede haber desarrollado un apego inadecuado hacia ti o hacia algún miembro de la familia o, simplemente, te gustaría mejorar tu relación con él para poder convertirte de verdad en su persona favorita, siempre puedes contactar con un etólogo o educador canino profesional que te ayude a entenderle y a trabajar vuestro vínculo.

 

¿Qué puedo hacer para ser la persona favorita de mi perro?

Para asegurar una relación de cariño y amistad real y sana con tu perro, es importante que exista un canal claro de comunicación entre ambos y que, como tutor, te formes acerca de las necesidades de tu peludo. Algunas de las cosas que puedes hacer para lograrlo son las siguientes:

 

  • Permítele socializar: como animales sociales, los perros necesitan tener contacto con el mundo exterior, conocer a más perros y personas y poder investigar su entorno con libertad y seguridad. Durante su etapa sensible de socialización (de las tres semanas a los tres meses de edad aproximadamente), debes asegurarte de que tu peludo se relacione de forma gradual y positiva con todo tipo de objetos y seres vivos, para evitar que desarrolle miedos o problemas conductuales durante su adolescencia. Recuerda que la sobreprotección puede generar una relación de dependencia inadecuada del can hacia su tutor.

 

  • Edúcale en positivo: muchos tutores abusan de los castigos para educar a sus canes, pues consideran que un perro debe ser “sumiso y obediente”. No obstante, el castigo sistemático genera miedo en el perro, convirtiéndose este en el único motor por el cual el can responde ante las peticiones de su tutor. Este tipo de relación puede conllevar serios problemas a nivel físico y psicológico para el animal, que podrían evitarse a través de una educación más coherente y respetuosa. Si quieres conocer más acerca de las consecuencias del castigo, te recomendamos este otro artículo: “Consecuencias de castigar a un perro”.

 

  • Pasa tiempo de calidad con él: los perros adoran pasar tiempo junto a sus tutores y más aún si este tiempo se dedica a realizar actividades que ambos disfruten, como dar un paseo por el campo, nadar en la piscina, jugar con el frisbee, entrenar nuevas habilidades o tener una sesión de caricias y relajación en el sofá. Encuentra qué es aquello que más le gusta a tu peludo y dedícale un rato cada día.

 

  • Respeta su comunicación: aprender la forma en que se comunican los perros y saber interpretar correctamente sus señales para responder de la manera más adecuada es uno de los aspectos más importantes a la hora de forjar una relación sana con ellos. Un perro que se siente comprendido y respetado por su tutor generará un vínculo mucho más estrecho con él, pues este le aportará confianza y seguridad.

 

  • Déjale ser perro: este punto es imprescindible. Si tienes un peludo en casa debes saber que los perros ladran, babean, corren, muerden cosas, escarban, se revuelcan en la tierra, se meten en charcos, olfatean todo lo que pillan y tienen muchos otros comportamientos que a nosotros nos pueden resultar molestos, pero que son importantes y necesarios para ellos. Mientras la conducta de tu peludo no suponga un perjuicio para él o para los demás y no sea patológica, ¡déjale ser perro!

 

A pesar de todo esto, también debes tener en cuenta que cada perro tiene su propia personalidad basada tanto en su genética como en sus experiencias vitales, lo que hará que algunos canes sean más independientes y menos dados a mostrar cariño, mientras que otros serán más “pegajosos” y afectivos, lo que no implica necesariamente que los primeros nos quieran menos que los segundos, al igual que ocurre con las personas.

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