¿Por qué mi gato me lame y después me muerde?

Si tienes uno o varios gatos seguramente habrás pasado por esta situación: tu gato está lamiéndote tranquilamente… ¡Y de pronto te muerde! ¿Qué ha ocurrido? ¿Será que no le gusta el masaje que le estabas ofreciendo? ¿Por qué lleva a cabo esta conducta?

Nos adentraremos en el mundo felino, explicándote por qué tu gato te lame y después te muerde basándonos en los comportamientos propios de la especie y su significado. Además, también te mostraremos las pautas a seguir para evitar que tu gato te muerda.

Por el equipo de ueia

La comunicación de los gatos

Aunque seamos propietarios experimentados, no siempre resulta sencillo comprender qué trata de decirnos nuestro gato, por ello, resulta fundamental adentrarnos en el universo felino y aprender más acerca del lenguaje corporal de los gatos. Revisar regularmente artículos relacionados y basados en la etología (la ciencia que estudia el comportamiento animal) nos puede ayudar a saber más sobre nuestros queridos gatos y a interpretar ciertos comportamientos adecuadamente.

Como sabrás, los gatos utilizan su cuerpo para comunicarse con nosotros y para expresar sus emociones, así pues, cuando tu mejor amigo te lama y después de mordisquee deberás estar muy atento a su cuerpo, de este modo comprenderás mejor por qué está manifestando esta conducta.

Fíjate bien: ¿Quizás le has asustado mientras te acicalaba y por ello te ha mordido? ¿Tu gato te lamía mientras ronroneaba y seguía haciéndolo mientras realizaba mordiscos suaves? ¡La forma en la que tu gato lleva a cabo ciertas prácticas expresan mucho más de lo que imaginas!

Lamidos y mordiscos, ¿qué significan realmente?

No existe una única forma de interpretar el lamido de los gatos, así como tampoco acerca de los mordiscos, y mucho menos si hablamos de lamidos y mordiscos juntos, por tanto, intentaremos explicarte en detalle la finalidad de dichos comportamientos, ambos característicos de esta especie:

¿Por qué lamen los gatos?

La lengua de los gatos es sin duda singular: está formada por pequeñas espinas de queratina, que son especialmente útiles a la hora de limpiarse a sí mismos, desenredarse el pelo, eliminar la suciedad de su manto y beber agua.

Por eso, cuando un gato nos lame, más aún si nuestro gato nos lame el pelo, está llevando a cabo una conducta de acicalamiento, como si nosotros fuéramos un gato más. Se trata de una conducta social muy positiva, que manifiesta un buen vínculo con el propietario y el deseo de hacernos sentir más cómodos.

Aún así, los gatos también lamen como muestra de afecto, ya que ha aprendido mediante asociaciones que es algo que nos agrada y que además genera un sinfín de caricias y afecto. Por otro lado, un lamido excesivo e incesante (hasta compulsivo) puede significar que algo no marcha bien y que el bienestar de nuestro mejor amigo está comprometido, es por tanto un indicativo de estrés y ansiedad, en cuyo caso te recomendamos revisar los 5 síntomas de estrés en el gato más frecuentes.

¿Por qué muerden los gatos?

Al igual que ocurre con los lamidos, un mordisco también puede tener varios significados, no obstante, quién haya sido mordido por un gato muy enfadado o muy asustado sabe que no tiene nada que ver con los mordiscos que puede realizar un gato juguetón, aunque éstos sean algo dolorosos. Los gatos verdaderamente enfadados o asustados muestran un lenguaje corporal muy expresivo, contraído, rígido y erizado, acompañado además de bufidos, maullidos de alerta y espalda curva.

Este tipo de mordiscos (acompañados además de arañazos dolorosos) no tienen absolutamente nada que ver con los mordiscos por juego, que generalmente los llevan a cabo cuando se descontrolan, los mordiscos de advertencia, para que dejemos de molestarles o acariciarles, de los mordiscos como muestra de afecto, que suelen ser más controlados y repetitivos.

Entonces, ¿por que los gatos lamen y muerden?

Algunos gatos pueden morder después de lamernos como señal de advertencia para que paremos de acariciarles, otros pueden realizarlo como una muestra de afecto más y un tercer grupo podría realizarlo como una secuencia más que conlleva el grooming, es decir, el acicalamiento.

Los gatos cuando se limpian entre sí se lamen y se mordisquean, para realizar una higiene y un cepillado exhaustivo, por lo que sería completamente normal que durante una sesión de “belleza” nuestro compañero nos mordiera. Es algo totalmente normal y propio de su especie, no es una conducta negativa.

Cuando el mordisco duele…

Puede ocurrir que nuestro gato, al mordernos, nos haga daño. ¿Qué debemos hacer entonces? Lo primero será resaltar que bajo ningún concepto debemos regañarlo, ya que nuestro felino está llevando a cabo una conducta social, aunque ésta no nos resulte del todo placentera.

¿Cómo debemos actuar cuando un gato nos muerde? Lo ideal es que tras el mordisco dejemos de acariciarlo o prestarle atención. Si somos constantes y siempre seguimos la misma pauta, con el paso del tiempo, nuestro gato asociará el mordisco con el fin del juego o la sesión de caricias.

Al mismo tiempo, será imprescindible emplear el refuerzo positivo y reforzar conductas que nos agraden, como estar tranquilos, lamer sin llegar a morder o ronronear plácidamente. Para ello podemos utilizar un simple “muy bien” o apostar por los premios sabrosos, como podría ser un pedacito de pollo cocido.

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