¿Hay gatos con síndrome de Down?

¿Existe el síndrome de Down en gatos? La respuesta es no, es imposible debido al número total de cromosomas que tienen. Sin embargo, algunas veces nacen ejemplares con características de gatos con síndrome de Down que hace que la gente se lo cuestione y que, incluso, algunos cuidadores de estos gatos les llegan a hacer perfiles en las redes sociales alegando que sus gatos tienen síndrome de Down, que llegan a ser bastante seguidos, fomentando aún más esta creencia.

 

Por el equipo de ueia

 

¿Los gatos pueden tener síndrome de Down?

No, los gatos no pueden tener síndrome de Down porque les faltan cromosomas para considerar tener esta alteración genética. El síndrome de Down es una anomalía genética que afecta cada año a 1 de cada 700 bebés en Estados Unidos y se produce cuando durante el desarrollo del material genético del feto se copia de forma incorrecta el cromosoma 21, dando lugar a una copia adicional o a un cromosoma 21 parcial, lo que da lugar a diversos defectos congénitos que producen una serie de rasgos físicos comunes entre las personas con este síndrome, que pueden ser bastante parecidos en los gatos con otras anomalías o malformaciones, de ahí que incorrectamente se piense que los gatos también pueden padecer esta anomalía.

 

Mientras que los primates y los humanos tienen 23 pares de cromosomas, los gatos solo tienen 19 pares, por lo que es matemáticamente imposible que tengan dicha anomalía genética del cromosoma 21.

 

¿Por qué los gatos no pueden tener síndrome de Down?

Los gatos no pueden padecer síndrome de Down debido a que carecen del cromosoma 21, tan solo tienen 19 pares. Por ello, es imposible que tengan la anomalía genética que caracteriza a esta enfermedad al carecer del sustento de la anomalía, la alteración de dicho cromosoma.

 

Sin embargo, los gatos pueden padecer alteraciones en otros pares de los 19 totales que tienen, lo que puede producir anomalías y malformaciones congénitas que inducen singularidades en la anatomía, alteraciones a nivel físico, cognitivo o problemas a nivel de la movilidad que se asemejan al síndrome de Down humano, pero que en ningún caso es equivalente.

 

Síntomas similares al síndrome de Down en gatos

Para que se haya extendido la creencia de que existe el síndrome de Down en gatos, ciertos gatos nacen con una serie de características físicas y conductuales que se asemejan a este problema y que en realidad se deben a otras cosas diferentes al mencionado síndrome. Por ejemplo, quizás hayas oído hablar de Grumpy Cat, un gato con enanismo que tenía un aspecto parecido y que murió en 2019, o de los gatos Monty o Maya que tienen los ojos muy separados y carecen de puente nasal.

 

Algunos síntomas que los gatos pueden tener y que se asemejan al síndrome de Down humano son los siguientes:

 

  • Ojos muy separados curvados hacia arriba, pequeños o deformes.
  • Rostro triste.
  • Orejas de diferente forma o más pequeñas de lo normal.
  • Nariz plana o hacia arriba.
  • Bajo tono muscular.
  • Pérdida auditiva o visual.
  • Tamaño menor.
  • Defectos cardíacos.
  • Dificultad motora.
  • Dificultad en la micción o la defecación.

 

Causas similares al síndrome de Down en gatos

Los síntomas antes mencionados pueden ser debido a diferentes problemas que van desde enfermedades hasta infecciones, traumas u otras anomalías congénitas, entre los que destacamos las siguientes causas:

 

Endogamia

El cruce de gatos emparentados entre sí puede predisponer al desarrollo de anormalidades mentales y físicas que pueden ser parecidos a los síntomas de una persona con síndrome de Down, entre los que destacan anomalías morfológicas en la cara y la boca y alteraciones motoras o cardíacas.

 

En todos los casos siempre es recomendable optar por la esterilización debido a que son muchísimos los gatos abandonados que buscan un nuevo hogar, pero cuando en una misma casa viven gatos de la misma familia (hermanos, por ejemplo) es todavía más importante para evitar el nacimiento de crías con este tipo de problemas. Consulta las Ventajas de esterilizar a un gato en este otro post.

 

Panleucopenia felina

El virus de la panleucopenia felina, un parvovirus, produce en los gatitos una hipoplasia cerebelar cuando la gata está contagiada estando preñada. Esta hipoplasia produce signos clínicos cerebelares que dificultan la coordinación en el movimiento debido al incompleto desarrollo del cerebelo que garantiza la coordinación y el control de los movimientos. Por este motivo, esta es otra de las enfermedades que puede confundirse con los signos relacionados con el síndrome de Down.

 

Intoxicaciones en la gestación

Cuando una gata preñada se ve expuesta a determinadas toxinas, estas pueden tener un efecto teratógeno que induce anormalidades neurológicas y malformaciones faciales en sus fetos, naciendo gatitos con aspecto de padecer síndrome de Down.

 

Disautonomía felina

La disautonomía es una enfermedad de carácter degenerativo que afecta al sistema nervioso autónomo del pequeño felino, produciendo signos como incontinencia, reducción o pérdida de tono muscular, falta de apetito, pérdida de peso y ojos bajos o caídos.

 

Síndrome de Klinefelter

El síndrome de Klinefelter es otra anomalía genética en la que los gatos macho tienen un cromosoma X adicional, siendo XXY en vez de XY. Esto, además de infertilidad y de la presencia de tres colores en su pelaje, produce problemas a nivel del desarrollo que puede ocasionar anomalías físicas, peor densidad ósea y problemas cognitivos. Así pues, los gatos tricolor no siempre son hembras, como ves, en este caso también pueden ser machos.

 

Polineuropatía distal

La polineuropatía distal es un problema nervioso derivado de una diabetes y que produce signos como parálisis, inestabilidad, temblores, convulsiones y debilidad motora.

 

Traumatismos

Los traumas a nivel de la cara o la cabeza, especialmente si se producen en edades muy tempranas, pueden modificar de forma permanente su anatomía y producir lesiones faciales y daños neurológicos permanentes que pueden asemejarse al síndrome de Down.

 

Cuidados de gatos con síntomas similares al síndrome de Down

Cuando un gato presenta algún defecto como el tener ojos bizcos, enanismo, alguna anomalía genética o malformación, puede no limitar su esperanza de vida y permitirle llevar una vida normal siempre y cuando dé con unos cuidadores comprometidos y con gran corazón para no abandonarlo. En la naturaleza, seguramente los gatos con estos signos no vivirían y serían sacrificados por su madre tras el nacimiento, pero si caen en manos nobles humanas estos gatos pueden disfrutar de una vida plena llena de cariño y cuidados. Eso sí, es imprescindible acudir a un centro veterinario para poder encontrar la causa, ya que, como hemos visto, algunas enfermedades necesitan tratamiento.

 

Estos gatos deben acudir a revisiones veterinarias de forma más frecuente que otros gatos y deben estar más vigilados y atendidos, pero el resto de cuidados deben ser similares a los de los gatos aparentemente normales: una alimentación completa y equilibrada y en algunos casos ajustada a cualquier problema orgánico que puedan padecer, un arenero adecuado y limpio, una serie de juguetes y lugares de enriquecimiento ambiental accesibles según el problema motor que puedan padecer y un ambiente calmado sin estrés. Además, si tienen problemas de visión, dificultad motora o en la audición, los cuidadores deben ayudarles a realizar acciones tan cotidianas como saltar o esquivar objetos, entre otras.

 

Ahora que sabes que no existe el síndrome de Down en gatos, pero sí otros problemas con síntomas muy similares, no queremos dejar pasar la oportunidad de resaltar lo importante que es aceptar y respetar a todos los seres vivos, sin importar la especie y, por supuesto, sin tener en cuenta si tienen o no un aspecto considerado “normal y aceptado”. Todos somos valiosos y merecemos amor, cariño y cuidado.

 

¿Qué animales pueden tener síndrome de Down?

En realidad, solamente los humanos y los primates podrían padecer síndrome de Down al tener el par 21 de cromosomas y poder ser afectado, no ocurriendo en otros animales como los gatos, los perros, los animales de granja o los salvajes. Sin embargo, todos los animales tienen pares de cromosomas que pueden verse afectados por anomalías genéticas que inducen malformaciones y dificultades motoras y mentales. Por ejemplo, en los ratones es bien conocida la trisomía del cromosoma 16. Los ratones tienen 19 pares de cromosomas y precisamente el 16 contiene una porción con genes prácticamente idénticos a los del cromosoma 21 humano, lo que hace parecida la enfermedad, pero no similar.

 

Referencias

  • J. Florez. Modelos animales en el síndrome de Down. Disponible en: https://www.downciclopedia.org/genetica/peculiaridades-en-el-sindrome-de-down/2926-modelos-animales-en-el-sindrome-de-down.html#:~:text=Se%20trata%2C%20pues%2C%20de%20una,con%20los%20del%20cromosoma%2021.

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